sábado, 26 de mayo de 2018

LA DIETA MENTAL

LA DIETA MENTAL


     La dieta de la mente, hoy en pleno siglo XXI hemos desarrollado un poco de consciencia en nuestros hábitos alimenticios, nos preocupamos por lo que comemos, a que hora lo hacemos, y en qué cantidad, que si es light, que no tenga grasas trans, que sea orgánico, hidropónico, y la verdad eso está bien, nuestro cuerpo físico se merece siempre lo mejor y es nuestra responsabilidad cuidarlo, no es una responsabilidad que se pueda transferir, somos responsable de lo que comemos, nuestro cuerpo físico tendrá una salud que dependerá en cierta medida de esa dieta alimenticia, por lo que a veces hacemos dieta cuando tenemos unos kilos que nos incomoda, o simplemente porque nuestro doctor lo recomienda, y salimos corriendo al gimnasio muy preocupados, siempre buscamos sentirnos bien con nuestro cuerpo físico, buscamos en cierta medida como un equilibrio para mantenernos saludables, por eso también evitamos ciertas cosas que nos hacer sentir mal, como por ejemplo las cosas que nos da reflujos o indigestión, y es porque ya somos consciente de esto, evitamos lo que nos da alergias, o evitamos cosas a lo que somos intolerables, como la lactosa, y cuando vamos al supermercado compramos leche deslactosada, y buscamos aquellos que pensamos que nos nutre de la mejor forma, es esa preocupación la que necesita también tu mente, piensa que tu mente fuese un cuerpo, ¿cómo deberías tratarlo?.
     Nuestra SALUD depende de muchas cosas, no depende solamente de lo que comemos, ignoramos completamente nuestra dieta mental, la salud mental afecta tu SALUD, y esta salud mental para muchos no existe, o la ignoramos, nuestra mente también se alimenta, pero irresponsablemente alimentamos nuestra mente de todo, entregamos nuestros sentidos y dejamos abiertos estas vías para que nuestra mente coma sin mesura ni buen paladar, somos responsables de alimentar nuestras mentes, pero no somos consciente de lo que nos cae mal mentalmente, por lo menos no con la exactitud o el empeño que le ponemos a los alimentos de nuestro cuerpo físico, nuestra mente es como si fuese un cuerpo muy sensible y el necesita del mismo cuidado que le damos a nuestro cuerpo físico, debemos estar pendiente de nuestra digestión mental por llamarlo de alguna manera, así que debemos tener mucho cuidado con lo que escuchamos, con lo que vemos, con lo que tocamos, con lo que degustamos, con lo que decimos, porque son simplemente vías por la que se nutre nuestra mente, y después de ingerir, todos sabemos que comienza la digestión, en este caso se llamaría la digestión mental,  y tus pensamientos serán el resultado de esa digestión mental, nuestros pensamientos nutren nuestra mente o ese cuerpo mental, pero cada eslabón con el que se construye ese pensamiento ha dependido básicamente de nuestra dieta mental, debemos dar la misma atención a nuestra mente como lo hacemos con nuestro cuerpo, empecemos preguntado ¿cómo está tu cuerpo mental?, ¿necesitas de una dieta?, ¿necesitas un gimnasio?, ¿alimentarlo mejor?, ¿has pensado en una dieta mental?, recordemos que nuestro cuerpo mental necesita de una buena gestión para que no se difumine con facilidad o se distraiga cuando más necesitemos de él.

-La Dieta Mental por Elvis Juarez-
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sábado, 12 de mayo de 2018

EL ARTE DE CRECER


EL ARTE DE CRECER



       Crecer, el arte más antiguo de todos, uno de los mas ignorados y apartados de nuestra vida cotidiana y entendimiento, es el más antiguo y más simple de todos, cuando todo empezó tuvo que empezar creciendo. A veces ignoramos que vivimos en un constante crecimiento y no es porque lo ignoremos completamente sino porque lo omitimos y no le damos una verdadera importancia, y aun cuando llegamos a ser consciente de estos, no vemos como lo hacemos, ignoramos ese arte, no apreciamos la belleza que hay en él, eso tan delicado y sutil que es, nunca dejamos de crecer mientras vivimos, y crecemos en varias direcciones como las ramas de un árbol o como sus raíces, no existe una voluntad superior a la fuerza del crecimiento porque esta programación esta por encima de todo, es simple, no puedes oponerte a ella, no puedes decir: “Voy a dejar de crecer”, entonces ser consciente de estos es un paso muy importante, no es todo, pero si es importante, ser consciente de esto, es saber que crecer tiene un ritmo, su marcha debe ser respetada y amada, debemos querer, apreciar y escuchar ese ritmo, debemos sentirlo por encima de todo lo anterior, es algo muy delicado y sutil, no debemos preocuparnos sino podemos sentirlo porque tarde o temprano la vida se encargará de darnos ese tacto necesario para sentirlo.

       Debemos pensar y actuar como un buen jardinero, o un buen agricultor, él es un testigo infalible del arte del crecimiento, entonces debemos entender como actúa un jardinero o agricultor, por ejemplo el jardinero siembra una rosa, él sabe que al siguiente día no estará lista, él sabe esto porque entiende que la rosa tiene un ritmo de crecimiento, él también sabe que si la riega con mucha frecuencia, fatigará la rosa y terminara ahogada de tanta agua, y si deja de regarla y la deja bajo el sol, muy pronto se morirá también, porque necesita agua para crecer, el buen jardinero sabe cuándo regarla y cuanto sol necesita la rosa.

       El buen agricultor sabe que el tomate crece a un ritmo diferente al del durazno, el agricultor ha entendido por muchos años que no debe preocuparse porque el durazno crezca al ritmo del tomate, no pueden crecer al mismo ritmo, él respeta ese ritmo, él no se angustia y tampoco le grita al durazno: “CRECE RÁPIDO PORQUE EL TOMATE TE ESTA GANANDO", él sabe que cada planta tiene su ritmo para crecer, y así somos nosotros los seres humanos, nada diferente, debemos entender y respetar nuestro crecimiento, si intentamos crecer muy rápido nos fatigaremos y esa marcha que llevamos nos terminará cansando, bajaremos la velocidad y arrancaremos nuevamente, debemos respectar nuestro ritmo y sentirlo, y si sientes que debes aumentar tu ritmo hazlo pero conscientemente, experimenta y descubre tu ritmo, una vez que lo hayas hecho, respeta el de los demás, recuerda al agricultor, el no le grita a sus planta para que crezcan rápido, el respeta el ritmo de crecimiento, no te desesperes porque tu amigos (as), esposos (as), hijos (as) no han visto lo que vez, permanece tranquilo y respeta su ritmo de crecimiento, recuerda que siempre estamos creciendo en varias direcciones como las ramas de un árbol o sus raíces.

 Debemos tener cuidado con los momentos en que regamos nuestras raíces, y ser muy delicados con las frutas de nuestras ramas, saber cuando es el tiempo de dárselas a alguien para que se alimente de nuestro fruto, tener cuidado con la noche, el día, con el sol, la lluvia, con los pájaros y aun mas cuidado con aquellos que se quieren comer tu fruta antes de tiempo y te tiran piedras para tumbar tus frutas, el arte de crecer lo llevamos dentro, cuida tu ritmo y siéntelo, una vez que entiendes que los ritmos de crecer son diferente entre los humanos, como entre las plantas, nacerá en ti el respeto por el ritmo de crecimiento de los demás, actuarás como el jardinero, y sabrás cuando es el momento justo para nutrirte de lo mejor para crecer.


-El arte de crecer by Elvis Juarez-

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